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Desarrollo de la expresión para ser y hacer creativos I - Tomás Motos

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Autor: Tomás Motos

Fecha de publicación en Neuronilla: 17/03/03

“Vivo para entrar en todos los mercados, para ejercitar mi mano en todas las artes, para interesarme por toda la ciencia y para que mi corazón se temple en todas las pasiones”. Ronald Ross, Premio Nobel de Medicina.

Expresión es una palabra que hace referencia a tal cantidad de cosas distintas, que ha perdido su sentido y se ha convertido en una de esas muletillas de las que se echa mano tanto en el discurso pedagógico como en las relaciones cotidianas. Etimológicamente expresión se deriva de exprimere, que significa hacer salir presionando. El sentido originario de expresión es el de movimiento del interior hacia el exterior, presión hacia fuera.

En el ámbito del desarrollo personal este término se puede utilizar con diferentes sentidos:

a) Como eco de las primeras vibraciones del organismo: el acto por el que nos abrimos para dejar escapar la sustancia del ser interior, la música de los cuerpos, los ritmos secretos del organismo.

b) Como liberación:: los productos expresivos son testimonio de lo que escapa a nuestra reflexión y en esta perspectiva se fundamenta la función catártica y terapéutica del arte.

c) Como enriquecimiento del yo: la expresión pretende el retorno a la propia autenticidad y se presenta como una vía de desarrollo y crecimiento en todas las dimensiones haciendo al sujeto un ser apto para recibir y asumir, para transmitir y de proyectarse.

d) Como comunicación: la expresión adquiere toda su entidad cuando se hace transitiva, social; las actividades expresivas son fundamentales para el desarrollo de la capacidad creadora y para los procesos de socialización y esta es la razón de que el binomio expresión-comunicación sea uno de los principios en que se fundamenta la educación actual.

e) Como creatividad. La creatividad es básicamente expresión. En este sentido, todos somos creativos en todos los lugares y en todos los momentos de la vida. Los grandes teóricos de la creatividad así lo reconocen al colocar la expresión en la base todo proceso creativo. Así hace Taylor al distinguir los cinco niveles en el producto creativo: expresivo, productivo, inventivo, innovador y emergente. La creatividad expresiva es la forma más elemental de creatividad, caracterizada por la espontaneidad y la libertad, pero puede ocurrir que sus productos estén desprovistos de aptitudes especiales como ocurre, por ejemplo, en el dibujo de los niños.

Las tres dimensiones de la expresión: espontaneidad, dominio del lenguaje y cultura.

La expresión surge de la dialéctica equilibrada entre creatividad y técnica, entre espontaneidad y regla establecida. A la espontaneidad debe seguir la técnica, fundamentada en el dominio de los códigos, que da una forma y una estructura durable a nuestras inspiraciones y que confiere a nuestras obras un valor comunitario al marcarlas con cierto número de rasgos que las hacen accesibles a los otros. Sin espontaneidad el producto es frío y sin vida; sin técnica, resulta confuso. El dominio de los códigos ha de permitir traducir las ideas o los sentimientos con un máximo de eficacia y de sinceridad.

  • La espontaneidad es "la respuesta adecuada a una nueva situación o la nueva respuesta a una situación antigua". Esta capacidad exterioriza, libera y sensibiliza el conocimiento y nos mantiene abiertos a la realidad natural, social y a nuestro propio yo. Y, también, la actitud que nos permite desarrollar el principio de la hipótesis n+l, es decir, siempre hay una nueva manera de hacer las cosas, de dar respuesta a un reto, y nos ayuda a superar los bloqueos perceptuales, emocionales y culturales, verdaderos enemigos de la creatividad. La estrategia didáctica básica a través de la que se desarrolla la espontaneidad es la improvisación.
  • La técnica reside en el conciencia de las posibilidades, en el dominio de los códigos. Es el saber hacer, fundamentado sobre una serie de reglas precisas y de procedimientos constatados por la práctica. Para poder expresarse es necesario tener conciencia de las posibilidades que nos ofrecen los diferentes lenguajes. Es decir, estamos en el dominio del saber hacer, fundamentado sobre una serie de reglas precisas y de procedimientos constatados por la práctica. Y en esta dimensión se sitúa el reto, entendido como constricción o traba formal que hay que superar, pues como afirma U. Eco para poder inventar libremente hay que ponerse barreras. Barreras que posteriormente habrá que derribar para poder seguir creciendo.
  • 3. La tercera dimensión es la cultural. Entendiendo por cultura el conocimiento y la valoración crítica de los logros alcanzados por los que ya han trabajado y obtenido productos relevantes en cualquier ámbito. Y aquí reside la importancia del modelo que en un primer estadio se imita para después superarlo.

La consideración de estas tres dimensiones nos lleva a educación artística entendida como alfabetización artística, en el sentido de adquisición de la competencia sígnica para comprender y valorar críticamente las manifestaciones artísticas y para ser capaces de dar forma a emociones, ideas y sentimientos mediante los distintos lenguajes.

Los campos de acción de la expresión

La práctica de la expresión se distribuye en tres grandes campos: el arte, la psicoterapia y la educación. Éstos vienen delimitados por la finalidad perseguida al utilizar la expresión y por la formación de los que la practican y no tanto por los métodos y las actividades utilizadas, que en esencia son las mismos.

a) Educación. La función de la expresión como acción educativa ha de ser la de ayudar al sujeto a adquirir confianza en sí mismo y hacerlo cada vez más conscientes de su propia capacidad de comunicación. Pero además, la práctica de la expresión actúa también como soporte de la alfabetización estética. La práctica de la expresión ha de estar integrada en todas las áreas curriculares, ya que es necesario trabajar todas las dimensiones de la persona (emocional, relacional, corporal) y no sólo las cognitivas. La expresión ha de constituir la base de los métodos activos y el espacio donde el saber ser predomina sobre el saber y el saber hacer.

b) Psicoterapia. La expresión permite entrar en relación con sujetos de comportamientos irregulares y difíciles. Así se pueden trabajar problemas derivados de la incomunicación (autismo, soledad, bloqueos, etc.); superar conflictos personales (desinhibición, estimulación,); mejorar las capacidades sensoperceptivas (atención, observación, concentración, etc.); desarrollar la extroversión para conseguir la liberación de la confianza en sí mismo, la afectividad, la adquisición de seguridad, etc. Tenemos tendencia a conservar la memoria de las experiencias traumáticas en nuestro cuerpo. La expresión permite liberar determinadas tensiones o frustraciones y sustituirlas por vivencias positivas y estimulantes.

c) Arte. Los productos de la expresión pueden resultar formas artísticas o manifestaciones que son testimonio de un ideal de estilo propio de un individuo, de una cultura o de una época. En este caso, estaríamos en la acción artística. También se entiende por expresión artística el modo de expresión personal que se apoya en la aplicación precisa de habilidades y de conocimientos (saber hacer), con vista a la traducción de ideas, sentimientos y sensaciones mediante signos, sonidos, imágenes, formas, tonos, olores, palabras, sabores, o cualquier otra estructura de conjunto, que suscita impresiones agradables y armoniosas, excitantes o provocadoras.

La intersección de cada uno de estos tres campos van a producir nuevas áreas de relación como se muestra en el gráfico del cuadro 1. Y estas son:

d) Arte-terapia. Por el contacto entre de Arte y Psicoterapia se generaría el espacio de la expresión y liberación por el arte. Entre otras manifestaciones de este mestizaje tenemos ya muy codificadas: Art-terapia-. : técnica utilizada con personas que presentan dificultades emotivas o problemas de comportamiento, consistente en la utilización de las artes visuales (dibujo, pintura, escultura) a fin de facilitar un relajamiento o disminución de la intensidad emotiva y la comunicación no verbal.

Musicoterapia-. uso de la música en el tratamiento y la reeducación de personas que presentan problemas psicológicos sociales o físicos. La musicoterapia provoca estimulación afectiva y motriz y favorece la relajación muscular.

Ludoterapia-. o terapia por el juego: un aproximación no directiva según la cual el niño se entrega a actividades que le conducen a expresarse.

e) Formación y desarrollo personal-. La intersección entre Psicoterapia y Educación genera el nuevo campo de la formación y el desarrollo personal. Ciertas actividades expresivas concernientes al desarrollo personal, por ejemplo, el juego de roles, la dramatización de situaciones, las técnicas de improvisación espontánea se usan con esta finalidad. Este enfoque de la formación se propaga en los ámbitos más dispares como la formación en la empresa, en la sanidad, en el trabajo social, en los centros de desarrollo personal, etc.

f) El tercer campo de mediación es el de la animación sociocultural. La animación en general es dinamización, activación, impulsión de actividades humanas efectuadas por los grupos. Su finalidad es dinamizar y poner en movimiento las instituciones y crear una nueva dinámica que contribuya a abandonar el aletargamiento de las estructuras y de las personas. Las actividades en este sector están dirigidas a personas procedentes de medios muy heterogéneos y se realizan en un contexto lúdico.

g) El cuarto campo, que estaría constituido por la supersposición del arte, la terapia y la educación, vendría constituido por el lenguaje total, espacio holístico, multiexpresivo y socio-psico-artístico-educativo, donde las líneas tienden a superponerse, donde todos los caminos se confunden en una ruta común.

Lenguajes expresivos: lenguaje total

A la hora de expresar una realidad se emplean tres modelos básicos de lenguajes: el incónico, el analógico y el gráfico. El icónico emplea el lenguaje plástico; el análogico, el plástico y el corporal; y el simbólico, el matemático y el verbal. Por su parte, cada uno de estos lenguajes se presenta más apto y preciso para expresar determinadas realidades. Así el lenguaje verbal y el matemático son especialmente adecuados para expresar la vida intelectual, debido a que ambos exigen una alta capacidad abstracta a causa del convencionalismo que les es propio; para las manifestaciones de la vida afectiva es más apropiado el corporal y para las manifestaciones estéticas el lenguaje plástico.

La teoría de la expresión reconoce seis formas básicas o multilenguajes: lingüística oral, lingüística escrita, numérica, plástica, rítmico-musical y corporal. Es otra forma de entender las inteligencias múltiples de Gardner (1999). A estos códigos básicos habremos de añadir las nuevas formas mixtas de expresión que se generan a partir de la mezcla de lenguajes. La expresión audiovisual, basada en la imagen, el sonido, la palabra y el color. La expresión dramática, que integra la lingüística, la corporal, la plástica y la rítmico musical y se presenta como una disciplina de encrucijada, una especie de síntesis de materias o de posibilidades de ejercer la polivalencia, en la que no se procede por sucesión, pasando de una disciplina a otra, sino que por el contrario, hay la posibilidad de dar a la expresión el soporte que convenga según el fin elegido, por lo que se presenta como máximo exponente de la expresión total. La tecno-instrumental (máquinas, artefactos) Y en informática el hipertexto (texto hiperactivo integrado por el texto propiamente dicho, sonido, imágenes estáticas e imágenes en movimiento).

La utilización del lenguaje corporal, gestual, o muscular, como diría Einstein, permite a las personas pensar activamente con el cuerpo. El empleo del lenguaje icónico-plástico asegura el pensamiento fluido de los automatismos conscientes o inconscientes del sujeto, auspiciando la representación visual e icónica de las propias ideas, emociones, o proyectos.

La confluencia de todos estos lenguajes, actualmente se dan en ciertas manifestaciones como el teatro, las manifestaciones artísticas de vanguardia o en las producciones multimedia abren el camino a la expresión total, donde el pensamiento creativo y divergente, imaginativo e inventivo se manifiesta a través de la conjunción los distintos lenguajes expresivos.

(*) Tomás Motos es Profesor Titular de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Valencia.

 

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