Técnicas para inventar historias (de “Gramática de la Fantasía” – G. Rodari)

Te invitamos a conocer algunos recursos creativos para contar historias basados en el libro Gramática de la Fantasía de Gianni Rodari.
Técnicas para inventar historiasGianni Rodari (Omegna, 23 de octubre de 1920- Roma, 14 de abril de 1980): maestro, periodista y divulgador de la nueva pedagogía en Italia.

Aquí tienes algunos recursos para crear cuentos.

La china en el estanque: del mismo modo que cuando se tira una china a un estanque se producen ondas y distintos efectos a su alrededor, “la palabra lanzada a la mente por azar produce ondas de superficie y de profundidad”. Ejemplo: palabra “china”. Cuando la hacemos sonar y la ponemos en la mente se ponen de manifiesto:

 

  • Palabras que comienzan con “ch”: charco, chocolate, chupete…
  • Palabras que comienzan con “chi”: chiste, chimenea…
  • Palabras que riman en “-ina”: argentina, mina, rima, mandarina…
  • Etc.

Se producen asociaciones sencillas y complejas. Una palabra atrae a otra por inercia.
Una palabra al azar puede funcionar como palabra mágica.

Se podría descomponer la palabra “china” en:

  • C: Cien
  • H:hilos
  • I:imaginaban
  • N: negruzcos
  • A: algodones

“Las palabras son como la capa superficial de las aguas profundas” (Wittgenstein)

La palabra <hola>: En Reggio Emilia los/as niños/as solían subirse por turnos a una tarima para jugar al “cuentacuentos” contando una historia de su invención. ¿Puedes inventar una historia con la palabra <hola>? ¿Y con otras palabras?

El binomio fantástico: Henry Wallon en su libro Los orígenes del pensamiento del niño dice que “el pensamiento se forma por parejas”, por ejemplo, la idea “blando” se forma junto con la idea “duro”. No se forma antes o después sino simultáneamente.

Paul Klee, en su Teoría de la forma y de la representación, escribe que “el contacto es imposible sin su opuesto. No existen conceptos en sí mismos, sino que regularmente hay <>”.

Así para elegir un binomio fantástico es bueno hacerlo mediante el azar. Por ejemplo: armario y perro. Un armario por sí solo no suele hacer reír ni llorar pero formando pareja con un perro, es otra cosa:

  • El perro en el armario
  • El armario del perro
  • El perro sobre el armario
  • El perro en el armario
  • Etc

El binomio nos puede ofrecer historias fantásticas variadas. Por ejemplo: El armario del perro me parece sobre todo una buena idea para arquitectos..Está hecho para guardar el abriguito del perro, la colección de los bozales y las correas..

En general en las escuelas se ríe demasiado poco.

Debería haber en cada casa un baúl con ropa vieja para que los/as niños/as pudieran jugar a disfrazarse. En Reggia Emilia hay un armario entero.
Qué ocurriría si…: Se trata de hacernos preguntas para contar historias. Por ejemplo: ¿qué ocurriría si un hombre se despertase transformado en un escarabajo?

“Las hipótesis son como redes: lanzas la red y, tarde o temprano, encuentras algo” (Novalis)

Para formular una pregunta, es necesario elegir al azar un sujeto y un predicado. Por ejemplo, con el sujeto “ríos” y el predicado “volar” podría salir: ¿qué ocurriría si todos los ríos se echasen a volar?

El prefijo arbitrario: un modo de volver productivas a las palabras es deformarlas, en sentido fantástico. Por ejemplo, con el prefijo “des-” podemos asociarlo a “perchero” quedando “desperchero”, que no sirve para colgar ropa sino para descolgarla sin despecho cuando se la necesita. Algunos prefijos:

  • Bis-
  • Maxi-
  • Anti-
  • Pre-
  • In-
  • Super-
  • Mini-
  • Etc.

Una opción para utilizar el prefijo arbitrario es hacer dos columnas paralelas, una de prefijos y otra de sustantivos elegidos al azar y combinarlos por azar también.

El error creativo: Un error puede ser una oportunidad para escribir una historia. Si un/a niño/a escribe en su cuaderno “es tilo de vida” puedo corregir el error con una marca roja o seguir su provocadora sugerencia, o por ejemplo con la confusión entre g y j: <> en lugar de <>, se puede sugerir que se invente la historia de un baile llamado <>. Un <<enrredo>> con dos r ¿será más lioso que otros o estará embarazado?. Riéndose de los errores también se aprende.

Viejos juegos: Otra opción es recortar títulos de periódicos y revistas y mezclarlos para conseguir noticias absurdas y/o divertidas. Por ejemplo: Un juez / investiga para ser más limpio / ante el fracaso de las negociaciones

Otra opción es contestar a una serie de preguntas que configurarán unos acontecimientos y una historia:

  • ¿Quién era?
  • ¿Dónde estaba?
  • ¿Qué hacía?
  • ¿Qué dijo?
  • ¿Qué dijo la gente?
  • ¿Cómo acabó?
  • Otras preguntas que puedes inventar.

Un grupo o persona responde a la primera pregunta en una hoja y la pasa sin que nadie pueda ver la respuesta. El siguiente grupo o persona responde a la segunda y así sucesivamente. Cuando se termina, se lee la historia completa. Lo mismo se puede hacer a través de dibujos.
Construcción de una adivinanza: ¿lógica o imaginación? Cogemos como ejemplo “la pluma”.

  • 1º fase: extrañamiento. Definición de “la pluma” como si la viésemos por primera vez: bastoncillo de plástico, cilíndrico (aproximada).
  • 2º fase: asociación y comparación. Blanco-negro
  • 3º fase: metáfora final. “Es algo que traza un sendero negro en un campo blanco”.
  • 4º fase: no indispensable. Darle cierta forma atrayente, por ejemplo, hacerlo en verso.

Adivinanza: sobre un campo blanco, traza negro sendero. Solución: la pluma.

Transformando historias: los niños a veces son conservadores en cuanto a historias se refiere. Las quieren volver a escuchar con las mismas palabras de la primera vez, por el placer de reconocerlas y de aprenderlas con su secuencia y experimentar las emociones en un orden: sorpresa, miedo, satisfacción…Tienen necesidad de orden y reafirmación. A veces no debemos salirnos demasiado bruscamente de los carriles. Puede pasar que al principio el juego de transformar las historias les enfade y les haga sentirse en peligro. Es importante saberlo jugar en el momento justo.

– Había una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.
– ¡No, Roja!
– Ah, sí, Roja. Pues, su papá la llama y…
– Que no, que no era su papá, era su mamá.
– Es verdad. La llama y le dice: ve a casa de la tía Rosita…
– ¡Ve a casa de la abuelita; le dijo, no de la tía!
– …

Caperucita roja en helicóptero: partiendo del cuento clásico, por ejemplo, de Caperucita Roja, se identifican algunas palabras clave: “bosque”, “lobo”, “flores”, “abuela”, “niña” y la sexta palabra es la que rompe la serie: “helicóptero”. Se puede hacer lo mismo con diferentes cuentos. ¿Qué pasa si se añade una nueva palabra a la historia?

Los cuentos al revés: Invertir los cuentos tal y como se conocen. Por ejemplo: Blancanieves no se encuentra a 7 enanitos sino a 7 gigantes. ¿Cómo sigue la historia? Es aplicar la técnica de la inversión a un cuento.

Qué ocurre después: Una vez terminado el cuento se pueden inventar muchos finales distintos o bien cambiar el que ya existe y añadir más alternativas o una continuación.

Ensalada de cuentos: se combinan unos cuentos con otros, mezclando personajes, lugares, acontecimientos…Por ejemplo: Caperucita se encuentra a Pulgarcito y a sus hermanos…

Las cartas de Propp: elementos que aparecen en los cuentos y que tienen funciones distintas. Un cuento puede empezar por la primera función, la séptima o la duodécima. Éstas son:

  1. Alejamiento
  2. Prohibición
  3. Transgresión
  4. Interrogatorio
  5. Información
  6. Engaño
  7. Complicidad
  8. Fechoría (o carencia)
  9. Mediación
  10. Principio de la acción contraria
  11. Partida
  12. Primera función del donante
  13. Reacción de héroe
  14. Recepción del objeto mágico
  15. Desplazamiento
  16. Combate
  17. Marca
  18. Victoria
  19. Reparación
  20. La vuelta
  21. Persecución
  22. Socorro
  23. Llegada de incógnito
  24. Pretensiones engañosas
  25. Tarea difícil
  26. Tarea cumplida
  27. Reconocimiento
  28. Descubrimiento
  29. Transfiguración
  30. Castigo
  31. Matrimonio

Cada función puede abarcar a su contrario. Puedes crearte tu propia baraja de <> a tu elección. También puedes ver el juego para contar cuentos: Érase una vez

Cuentos en >: Se trata de contar un cuento con una consigna concreta. Por ejemplo: “contad la historia del flautista de Hamelin ambientándola en la Roma de 1973”.

El hombrecillo de vidrio: Teniendo un cuenta un personaje (real: una ballena, una persona, de cuentos ya existentes (Cenicienta, Pulgarcito…) o imaginario, de cuentos inventados) se le atribuyen unas características o un material. Un ejemplo: un hombre de vidrio. Deberá actuar conforme a eso. Se podría analizar la materia así, el vidrio es:

  • Transparente: el hombre puede leer los pensamientos, no dice mentiras…
  • Frágil: su casa es acolchada, se transporta con camas elásticas…
  • Puede colorearse: es lavable…
  • Etc.

Otros materiales posibles: hielo, helado, mantequilla, celofán, mármol, paja, chocolate, plástico, humo, pasta de almendras…

Viaje alrededor de mi casa: ¿Qué es una mesa para un/a niño/a de un año independientemente del uso que hacen los adultos? Podría ser un techo. Jugar con las cosas sirve para conocerlas mejor.

El juguete como personaje, títeres y marionetas: dos títeres elegidos al azar también constituyen un binomio fantástico. Son necesarios los cambios de escena y efectos teatrales. Hay un sinfín de posibilidades.

El/la niño/a como protagonista: Corresponde a (y satisface) su egocentrismo. Se puede aprovechar con fines didácticos.

Había una vez un niño que se llamaba Carlitos.
– ¿Cómo yo?
– Como tú.
– Era yo.
– Sí, eras tú.
– ¿Qué hacía?
– Ahora te lo cuento.

Un comentario en “Técnicas para inventar historias (de “Gramática de la Fantasía” – G. Rodari)

  • Withzy21 Julio, 2017

    Excelentes estrategias para trabajar en el aula. Gracias y Felicidades

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