Tipos de Inteligencia - María Jose Molina

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Autora: María Jose Molina

Fecha de publicación en Neuronilla: 14 / 09 / 07

 

Los principales tipos de inteligencia son:


•  Relacional


Esta denominación pretende recoger lo que he expresado en repetidas ocasiones, que entiendo la inteligencia como capacidad de efectuar relaciones abstractas. Por lo tanto, la inteligencia estará formada por el conjunto de funciones relacionales abstractas elementales que permiten efectuar cualquier operación de relación más o menos compleja.


Así podemos, como ejemplos conocidos, citar las relaciones siguientes: arriba / abajo, mayor / menor, general / particular, agudo / grave, suave / áspero, oscuro / claro, mate / brillo, delante / detrás, amable / grosero, agrio / suave, directo / delicado, dulce / amargo, intenso / leve, bueno / malo, etc.


Seguramente estas relaciones conceptuales no sean tan elementales como parecen. Por ejemplo, todas parecen un poco binarias pero ésta no es una condición para ser una relación básica; también se pueden entender en un orden creciente lineal, es posible que algunas se puedan representar mejor en dos dimensiones... De todas formas, espero que sirvan para expresar lo que quiero decir.


•  Condicional


El intelecto funciona de forma diferente según los requisitos exigidos en cuanto a fiabilidad de las respuestas. Seguramente podríamos especificar otro tipo de condiciones de funcionamiento de la inteligencia y conseguiríamos otras clasificaciones de la misma.


Éstas exigencias en cuanto a su articulación nos definen la inteligencia condicional, indicándonos que un mismo conjunto de funciones de la inteligencia relacional puede suponer diferentes inteligencias condicionales según su forma operativa. El concepto es esencial puesto que, por un lado, nos proporciona un instrumento para identificar determinados casos particulares de especial significación; y por otro, nos recuerda que las funciones elementales son las mismas cuando la única variación del caso particular se refiere a las condiciones operativas.


•  Inteligencias múltiples


Dejando a un lado la citada teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner por considerarse un tanto oportunista o comercial, parece claro que existen múltiples inteligencias o una inteligencia múltiple. Las inteligencias múltiples estarán identificadas no sólo por los diferentes tipos de relaciones elementales (espacial, auditiva, color, etc.) involucrados sino también por los mecanismos utilizados o cualquier otro criterio que pudiéramos asociar.


La clasificación de las inteligencias múltiples se podría hacer tan extensa como se quiera porque efectivamente en todo hecho o concepto se pueden identificar las relaciones presentes, pero llamar inteligencia a todo no haría sino eliminar su propio concepto diferenciador y, por lo tanto, la utilidad misma de la palabra inteligencia. En otros apartados se ha tratado algún concepto de inteligencia concreto, a continuación señalo algunos casos que me parecen particularmente interesantes:


*Inteligencia en sentido estricto
-. Se corresponde con lo señalado en el apartado relativo a las respuestas seguras del gestor del conocimiento. La inteligencia en sentido estricto se entenderá como capacidad de relación pero con la condición añadida de tener un alto grado de fiabilidad.


En otras palabras, se corresponde con la inteligencia condicional cuando el requisito asociado es el mencionado alto grado de fiabilidad. En la mayoría de las ocasiones que menciono la palabra "inteligencia" sin apellidos me estoy refiriendo a este concepto en consonancia con lo que pienso que hace el lenguaje popular y parte de la doctrina.


La verificación de las respuestas para conseguir la fiabilidad deseada implica unos mecanismos biológicos específicos explicados con cierto detalle en el libro de la TGECV- Teoría General de la Evolución Condicionada de la Vida y hacen que la información genética del progenitor con menor potencial sea más significativa que la del otro por estar más próxima a las funciones relacionales comunes en ambas. En términos generales, creo que los factores principales de la percepción de la inteligencia son la profundidad y originalidad de las ideas junto a la ausencia de errores en los razonamientos. ¡No confundir con aquellas personas que no expresan sus razonamientos para no cometer errores visibles!


Inteligencia general
-. Dentro de las inteligencias múltiples, este concepto será el resultado de añadir a las funciones relacionales en sentido estricto la condición de que sean comunes a gran cantidad de procesos del intelecto humano. Su relevancia deriva de que su medición será muy útil respecto de la inteligencia en sentido estricto. Además, es el que más se acerca al concepto de inteligencia medida por las pruebas de inteligencia clásicas o coeficiente de inteligencia típico. (También llamado cociente de inteligencia).


Estas medidas tienen una gran ventaja por ser muy independientes de factores culturales por estar basados en test matriciales o de figuras. El estudio sobre el carácter hereditario de la inteligencia usa datos sobre el coeficiente de inteligencia que, en gran medida responden a esta categoría. En cualquier caso, si unas determinadas funciones relacionales son hereditarias es lógico suponer que las demás también lo serán aunque sus mecanismos de expresión sean diferentes.


Cocientes de inteligencia modernos
-. Integran en un sólo coeficiente diferentes baterías de pruebas como matriciales y de lenguaje y, por lo tanto, se aproximan o recogen en mayor medida el potencial de las inteligencias múltiples. Aunque, como he expresado anteriormente, creo que es mucho más acertado decir que estos cocientes de inteligencia modernos se aproximan más al concepto de inteligencia relacional que al de inteligencias múltiples. Para determinar la capacidad intelectual en sentido amplio de una persona son más completos pero, para mí adolecen de dos problemas básicos: al incluir pruebas de lenguaje incorporan aspectos diferentes a la inteligencia en sentido estricto y tienen una fuerte influencia de la cultura y educación medio ambiental.


Inteligencia humana: cerebro femenino y masculino
-. En este punto, quisiera abordar un tema delicado, el de la inteligencia humana en cuanto a posibles diferencias en inteligencia entre las mujeres y los hombres. Yo diría que hay un consenso general en que existen grandes diferencias entre la sensibilidad femenina y la masculina. En consecuencia, los conjuntos de funciones relacionales básicas del cerebro femenino y masculino que soportan estas sensibilidades serán algo diferentes.


De ahí, que si pasamos un determinado test de inteligencia que recoja en mayor medida la sensibilidad femenina a hombres y mujeres, sería de esperar que las mujeres obtendrían mejores puntuaciones y viceversa. El hecho curioso es que todos, en alguna medida, memorizamos una representación de los demás donde incluimos además de su imagen algunas características; por supuesto, desde nuestro punto de vista. Entre ellas estará una estimación intuitiva de su inteligencia.

Como esa aproximación se realizará con una escala personal de la inteligencia humana, no es de extrañar que muchas mujeres digan, totalmente convencidas, que son más inteligentes que los hombres y viceversa. De hecho, todas y todos llevan razón desde su punto de vista o escala de referencia.


Un ejemplo de la complejidad del tema, sería hablar de la belleza de la inteligencia y de la inteligencia de la belleza, puesto que en cierto sentido ambas afirmaciones son correctas y, por lo tanto, deben existir funciones relacionales elementales que las soporten. Con relación a este tema y sin querer entrar en mayores profundidades, se podría citar el hecho de ciertas simetrías...


Otro ejemplo puede ser el diferente resultado que pueden ofrecer complicados cálculos matemáticos si estamos trabajando con variables redondeadas a enteros o con decimales. En ocasiones es mejor una forma y en otras, la otra forma; pero si las funciones son muy complicadas, quizás no se puedan o no sea eficiente mantener ambas simultáneamente en la estructura del cerebro. En los complicados cálculos utilizados, por su cantidad, en la demostración de la heredabilidad de la inteligencia, se ordenan las variables con diferentes criterios, pues bien, los resultados pueden variar sensiblemente, nunca mejor dicho, dependiendo del criterio de ordenación previo al último utilizado.


Si la escala absoluta no se puede llegar a conocer, será una buena solución utilizar por pura convención una escala neutra respecto al género. Esto es lo que hacen algunos de las pruebas actuales más importantes en cuanto constan de distintas baterías de formularios o preguntas y consiguen a través de la ponderación que su valoración global sea neutra. En algunos casos, como el TC1, test basado en series de dominós, los valores se corrigen con escala distinta directamente en función del género, masculino o femenino.


En otros casos, se corrigen los resultados en función de la edad. Para edades superiores a los 30 años se va premiando el resultado por considerar que existe una caída en el rendimiento aunque no en el potencial. En definitiva, se trata de conseguir la igualdad de las capacidades intelectuales por edades de una forma convencional. Podría darse el caso contrario, es decir, la desigualdad teórica, por ejemplo, podría ser que los más jóvenes sean más inteligentes por motivos evolutivos, el trabajo estadístico del anexo consigue mejores ajustes en las correlaciones estudiadas para una mejora del 10% en cada generación.


•  Inteligencia emocional


Una de las expresiones que ha tenido cierto éxito popular en los últimos años y en el ámbito de las capacidades cerebrales ha sido el de inteligencia emocional a raíz del libro de Daniel Goleman de 1995. Por ello voy a intentar hacer un análisis del concepto de inteligencia emocional desde diferentes perspectivas. Hay que destacar que si ya el concepto de inteligencia tiene problemas en su definición y aceptación general, el de inteligencia emocional es todavía más difuso pues añade el adjetivo emocional siendo, al menos, parcialmente contradictorio con el primero.


Antecedentes-. Siempre ha habido intentos de quitar importancia o relevancia a la característica de la inteligencia personal, especialmente por parte de aquéllos que no la tienen en la medida que desearían o que son incapaces de reconocer y aceptar la que tienen por prejuicios ideológicos. No sé en inglés u otros idiomas, pero en castellano a menudo se suele hacer la distinción entre ser inteligente y ser listo con la misma intencionalidad que ahora presenta la expresión inteligencia emocional.


Terminología-. Hay conceptos que pueden tener su utilidad y ser descriptivos de cierta realidad o abstracción; pero en el caso de la inteligencia emocional de Daniel Goleman, la terminología escogida más bien parece un intento de alterar el significado de la palabra inteligencia o de representar algo que no se corresponde con el contenido que luego se le otorga. El adjetivo emocional es básicamente diferente a la lógica o lo puramente racional.


Concepto-. En el concepto o definición de inteligencia emocional de Daniel Goleman intervienen palabras de difuso o muy variado significado como: inteligencia, control, emociones, sentimientos, éxito social, bienestar personal, etc. La idea que a mí me queda es que prácticamente cada uno puede pensar y asumir un concepto apropiado a su propia realidad socio-personal. Si tuviera que expresar el concepto de inteligencia emocional con una sola palabra yo utilizaría la de mundología.


Por supuesto, los defensores de la inteligencia emocional profundizarían en un concepto más en la línea de la inteligencia social, yo estaría de acuerdo si no utilizasen una terminología referida a la persona por las fuertes connotaciones que tiene la palabra, porque puestos a hablar de emociones, la intencionalidad de la expresión es importante.


- Carácter científico-. Ninguno, intentar valorar de forma objetiva el éxito social, la adecuación de las relaciones interpersonales o el bienestar emocional se acerca a la idea de imponer una escala objetiva de la felicidad personal. Obviamente en casos extremos de depresión u otro tipo de problemas personales se puede intentar objetivar algún tipo de graduación pero siempre de carácter muy general como pueden ser los términos de normal, leve o grave y, desde luego, no deberían ir referidos al nombre de inteligencia emocional.


La biología de las emociones-. La Teoría Cognitiva Global dedica un apartado a la emociones en el libro sobre la voluntad. En primer lugar se separan las emociones de los sentimientos, dejando éstos para un plano espiritual y no intentar complicar más un tema ya de por sí complejo.


Las emociones se configuran como reacciones automáticas del cuerpo tanto de carácter cognitivo como puramente fisiológico o no cognitivo. En este sentido, las emociones son como programas de actuación inmediata que se han ido creando a lo largo de la vida y conforman parte del carácter de una persona. Me imagino que cada uno ha creado estos programas de respuesta automática de la mejor forma posible con los instrumentos cognitivos que posee.


A mi juicio, las emociones existen porque no sería posible examinar conscientemente situaciones muy complejas que requieren una respuesta rápida o no sería eficaz cuando son muy repetitivas y por lo tanto se automatizan en ambos casos. El pretender controlar las emociones supondría entonces renunciar al elegante diseño de nuestro cuerpo y cerebro; cosa por otra parte imposible, pues la mayoría de estas actuaciones son inherentes a nuestra naturaleza.


Apoyo sociológico-. Socialmente el concepto de inteligencia emocional es adecuado para fomentar el espíritu de superación y de trabajo de los ciudadanos. Tampoco quedaría muy bien desde un punto de vista político señalar las posibles diferencias de carácter genético de las habilidades cerebrales.


Por la misma razón, los medios de comunicación general y revistas del cerebro tenderán a incluir artículos sobre la bondad del concepto moderno de inteligencia emocional. También, numerosas profesiones libres asumirán con alegría y entusiasmo la inteligencia emocional de Daniel Goleman y la posibilidad de auto mejora si se dominan sus técnicas, para lo cual ellos están precisamente muy capacitados y son expertos naturales.


Éxito personal
-. La gran ventaja de la inteligencia emocional es que permite que toda persona consiga ser inteligente, y mucho mejor si encima es inteligente emocional. Además, esta perspectiva aumenta la autoestima personal al pensar que incluso muchos inteligentes en sentido estricto no consiguen ser inteligentes emocionales. Es de esperar que cuanto menos inteligente en sentido estricto sea una persona tenga mayor tendencia a aceptar el nuevo concepto. Asimismo, este efecto se producirá cuanto menos se acepte la inteligencia clásica que uno tenga.


Ciertamente existen indicios de que se pretende caracterizar a las personas con la palabra “inteligencia” con independencia de si son o no inteligentes en sentido estricto o sentido clásico. Es más, en la mayoría de los casos que he escuchado esa expresión la intención ha sido rebajar la importancia de la inteligencia clásica cuando tampoco es que tenga mucha en relación con la felicidad. Con toda seguridad, existen casos en los que el apego a la nueva expresión esta relacionado con emociones de tipo prepotencia, envidia, complejo personal, interés económico o similar.


En resumen, creo que existe un concepto real y útil detrás de la expresión inteligencia emocional en línea con la inteligencia social pero que la forma de expresarlo es muy desafortunada y, en la práctica, altera dicho concepto convirtiéndolo en algo bastante negativo. Considero mucho más agradable y real el concepto de inteligencia elegante, que será aquella que está orgullosa de lo que es con independencia del aspecto cuantitativo y de comparaciones porque, en definitiva, la lógica de la evolución de la vida conduce a una admirable pirámide de etapas en el desarrollo y construcción de la inteligencia como conjunto de capacidades de relación elementales y complejas. Mi agradecimiento y respeto a todos los seres vivos que han hecho posible el mundo actual.
 

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