¿Qué es y para qué sirve?

Es una técnica creada por R.P. Crawford, ideal para la generación de nuevos productos. También puede ser usada en la mejora de servicios o utilidades de productos ya existentes.

¿Cómo?

Para que esta técnica dé resultados, primero se debe realizar un listado de las características o de los atributos del producto o servicio que se quiere mejorar para, posteriormente, explorar nuevas vías que permitan cambiar la función o mejorar cada uno de esos atributos.

Con un ejemplo se entenderá bien:

Supongamos que una empresa desea identificar algunas ideas para mejorar una batidora de alimentos (este es el problema)

TecnicasAhora, los pasos:

Primer paso: Hacer una lista de los atributos actuales del modelo. Así:

  • Fabricado en acero inoxidable
  • Mango de madera
  • Se realiza a mano
  • Velocidad variable
  • Puede utilizarse por cualquier persona
  • Se necesitan dos manos para utilizarlo

(La lista se puede ampliar con otros atributos técnicos)

Segundo paso: Cada uno de los atributos se analiza y se plantean preguntas sobre la forma en que se podrían mejorar; por ejemplo:

Mangos de madera:

  • ¿Se podrían hacer de otro material?
  • ¿Podrían tener pequeños un mango adaptable a la mano?
  • ¿Podrían fabricarse en diferentes colores?
  • ¿Podrían tener un diseño completamente diferente?
  • Se necesitan dos manos para utilizarlo

Y así sucesivamente. Cuantas más preguntas para cada atributo, mejor…

Tercer paso: Las mejores ideas que hayan surgido en el paso 2 se seleccionan para su evaluación posterior.

(Tomado de “Creatividad y marketing”. Simon Majaro)

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