Gestión de emociones

Lo emocional está en todo... y en el trabajo también

Las emociones, sentimientos, deseos, afectos, motivaciones, intuiciones están presentes en todas las facetas de nuestra vida y en todo grupo humano. La vieja creencia de que en el trabajo profesional serio no hay cabida a la dimensión emocional es ingenua y perjudicial.
Son los factores invisibles que determinan si una entidad funciona mal, bien o mejor aún.

Integrar y regular las emociones

La disociación se produce cuando entran en conflicto lo que pensamos, lo que sentimos y nuestros actos.
Vivir las emociones es aprender a sentir lo que estamos sintiendo, aceptarlo, y con ello, aceptar cómo “estamos siendo” y aceptar a las demás personas. Así podremos entender nuestras emociones, expresarlas y canalizarlas de forma provechosa.

 

La revolución emocional

Tenemos una influencia cultural muy poderosa hacia lo racional. La revolución cognitiva ha supuesto uno de los avances más influyentes del siglo XX. Pero con la popularización de la Inteligencia Emocional, estamos viviendo un inicio de atención a nuestra dimensión emocional desde otros enfoques. Quizá la revolución del siglo XXI sea la emocional. Pensar si, pero sentir también.

 

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