MITOLOGÍA Y CREATIVIDAD
Parte I - "Los Oráculos" Paulo Benetti*

En una breve secuencia de artículos vamos entender cómo la Mitología, especialmente los mitos de Grecia y Roma antiguas, puede ayudarnos a comprender y utilizar mejor el proceso creativo. En la primera parte vamos hablar de los Oráculos.

En la antigüedad, los oráculos eran sitios a donde las personas iban para obtener respuestas para sus dilemas, sus expectativas, sus sueños, etc. En el oráculo estaban los sacerdotes y las sacerdotisas que interpretaban los sonidos que los dioses enviaban a través de los árboles e informaban a los visitantes de sus indagaciones. Así, el oráculo era un lugar para la solución de problemas. Allí los visitantes encontraban respuestas para los problemas por ellos enunciados.

Metafóricamente vemos que muchas organizaciones hacen hoy algo semejante. Sea para satisfacer un deseo, sea para buscar la solución para un problema. Reúnen a un grupo de personas para ayudar a otra a encontrar respuestas para sus indagaciones. A este grupo de personas podemos dar el nombre de Grupo de Generación de Ideas y se parece mucho al grupo de Sacerdotes y Sacerdotisas del oráculo. En realidad, este grupo va a generar el máximo posible de ideas para que la otra persona, el Cliente, pueda elegir la que mejor le sirve.

¿Cuál sería, entonces, el aprendizaje? Nada impide que seamos creativos, o que procuremos respuestas creativas para nuestras cuestiones. Todos somos creativos y podemos usar la creatividad a nuestro favor. Pero precisamos no sólo tener la intención y el deseo de usar la creatividad, como perseverar en su uso. Insistir. Buscar respuestas. Si no hacemos esto, la creatividad no viene. En verdad era esto lo que hacían las personas que iban al oráculo. Ellos salían de muy lejos para buscar respuestas. Lo necesitaban, entonces hacían sacrificios. Así, debemos persistir mucho para encontrar respuestas. Es fundamental separar un espacio en nuestra mente, en el cerebro, para pensar diferente lo que queremos resolver. Y debemos insistir para que esta parte del cerebro produzca alguna cosa. Debemos siempre ejercitarlo y mostrar que queremos cosas nuevas. Por cierto ocurrirá. Podemos llamar esto de oráculo mental.

Si trabajamos solos o con otras personas es importante separar un horario por día, por semana, o cualquier tiempo, para pensar de forma diferente y ver de forma diferente lo que estamos haciendo o queremos hacer. Reservar algún tiempo en nuestra agenda para usar la creatividad. Esto es el oráculo temporal.

Podemos, también, procurar lugares que estén fuera de nuestro ambiente de trabajo. Podemos ir a una sala especialmente preparada; al cine; al teatro; al museo; o simplemente pasear por la ciudad y sus parques. Crear un nuevo ambiente en nuestra vida. Diferente. De forma que podamos ver diferentes cosas que puedan crear en nuestras cabezas nuevas analogías. Éste es el oráculo físico.

Resumiendo, nuestra creatividad podrá ser bastante desarrollada a medida que separamos:
- un espacio en nuestra mente e insistimos para que trabaje de forma creadora (oráculo mental);
- un horario, un momento en nuestra agenda para pensar diferente (oráculo temporal); y
- buscar lugares donde podamos entrar en contacto con cosas extrañas a nuestra rutina (oráculo físico).


* Paulo Benetti es especialista en creatividad y autor de MITOdoLOGIA (R)