Técnica creativa: una llave para crear hisotiras. Técnica Gwynn

Rescatar las historias como fuente de aprendizaje personal y colectivo.

Tiempo: 30 minutos

Autora: Claudia Gwynn

INTRODUCCIÓN

Cada vez que nos decidimos a construir un proyecto en cualquier área (personal, vocacional o profesional), que nos exige salirnos del camino habitual para emprender un viaje incierto, atravesamos por una serie de fases, obstáculos, desafíos que a veces dificultan la consecución de nuestro sueño y nos invitan a renunciar.

Preguntas como ¿debo tomar esta oportunidad laboral?, mi futuro depende de la carrera que estudie y no lo tengo claro, ¿qué voy a hacer?, quiero emprender, pero no sé cómo empezar, ¿Cómo enfrento este reto? son preguntas importantes, que pueden llegar a paralizarnos porque van directo hacia el objetivo y a veces eso resulta muy amenazante. ¿Cómo vencer las barreras racionales que nos auto imponemos cuando se nos presenta un problema que consideramos muy grande y difícil de abordar?

Utilizando el pensamiento lateral, esto es, tomando un camino alternativo, incluso agradable, el cual nos ayudará a encontrar soluciones creativas para complementar los análisis racionales.

En esta propuesta, la herramienta que nos conducirá en este viaje será la creación de historias.

Comencemos: Imaginemos una historia de la cual somos protagonistas y que transcurre en una casa. Dentro de ella habita un personaje llamado Mi Desafío/Problema. Este personaje es de gran tamaño, casi tres veces más grande que nosotros, no se caracteriza por su amabilidad y la mayoría de las veces está malhumorado.

Nuestro objetivo es transformar al señor Mi Desafío/Problema en una oportunidad, y para eso debemos conocerlo y conquistarlo para que sea nuestro aliado.

¿Qué debemos hacer para lograrlo? Ingresar a la casa.

Pero la sola idea de entrar y enfrentarlo nos atemoriza al punto de paralizarnos ya que sabemos que el señor Mi Desafío/Problema nos conoce demasiado bien. No es primera vez que enfrentamos esta batalla y el “puede oler nuestro miedo a kilómetros de distancia”, por lo que estará preparado para recibirnos. ¿Qué hacer? Claramente seguir el camino habitual producirá más de lo mismo y nuestra sensación de fracaso aumentará. Estamos atrapados en y por nuestro Desafío/Problema.

Pero, un momento ¿qué sucedería si, contrario a lo que él espera, entramos sigilosamente por la cocina, por una ventana pequeña ubicada atrás de la casa, por la cerradura de una puerta?. Lo más probable es que el señor Mi Desafío/Problema no nos vería, ya que seguiría muy preocupado de vigilar la puerta principal. Esto nos daría la posibilidad de observarlo desde otro lugar, analizar las posibilidades que nos presenta y planear una estrategia adecuada.

Tal vez incluso podríamos visitarlo más de una vez sin ser descubiertos. ¿Lo imaginan?

Esta es la historia que relato cada vez que introduzco esta metodología.

Más que hablar de pensamiento lateral, técnicas, hemisferios, etc., cuento la historia de la casa del señor Mi Desafío/Problema y todos, independiente del contexto, cultura o edad, comprenden de qué se trata. La historia del hombre está llena de narraciones (orales y escritas) que relatan situaciones reales o ficticias donde los personajes viven una serie de peripecias que representan la lucha de cada uno de ellos por cambiar su presente y tomar decisiones para lograr las metas que se han propuesto en la vida.

Las fábulas, los cuentos, los mitos, son ejemplos de ello, son maneras de compartir experiencias útiles para nuestra vida cotidiana.

DESARROLLO

El Viaje Creativo: Escribiendo historias

Cada historia tiene un protagonista con un objetivo. Para alcanzarlo deberá realizar un plan de acción y llevarlo a cabo, pero sin duda en ese camino se enfrentará permanentemente a la incertidumbre y los cambios inesperados que afectarán sus planes y los obligarán a modificar la ruta si realmente quiere alcanzar su sueño.

Algunos tardarán, horas, otros meses, e incluso algunos, como el mítico Ulises, años.

Lo anterior no es muy distinto del día a día de un emprendedor, un equipo de trabajo, un área que decide innovar en una empresa, un estudiante que busca cumplir su vocación, un trabajador en busca de empleo, etc.

Sin embargo, si soñamos en transformar nuestras vidas y concretar aquello que deseamos fervientemente, tenemos que ser creativos e innovar en el cómo lo conseguimos.

Esta técnica creativa surge de la necesidad de que las personas encuentren en sus experiencias de logros o fracasos, aprendizajes personales que puedan poner en práctica en otras situaciones. Esto es, que luego de aplicar la técnica amplíen las posibilidades de abordar una desafío determinado, y que además se queden con una herramienta muy simple y fácil de usar que puedan transferir a su día a día y a su trabajo con otros. Emplear esta técnica nos transformará en escritores con el poder de escoger un protagonista, construir su viaje, enfrentarlo a obstáculos y dificultades, y decidir su futuro.

METODOLOGÍA

Esta técnica se inspira en el método Stanislavski. Konstantin Stanislavski (1863-­‐1938) fue un actor y director ruso que trabajó con el Teatro del Arte de Moscú a principios del siglo XX, su método es el resultado de muchos años de esfuerzos para determinar cómo una persona puede optimizar y potenciar su rendimiento en los aspectos más intangibles e incontrolables del comportamiento humano como son las emociones y la creación.

En innovación se habla de prototipar, en el teatro se habla de ensayar. Finalmente la idea detrás de ambos términos es poder experimentar, improvisar, errar, y resolver los problemas que se nos presentan mediante el uso de distintas técnicas creativas. Por otro lado mientras prototipamos/ensayamos vamos fortaleciendo nuestras habilidades y conociendo las zonas débiles.

Paso 1: (3 minutos)

En una hoja escriba la lista de los miedos que experimenta ahora, en este momento de su vida. Tómese su tiempo, conéctese con sus emociones y asegúrese de ser sincero en lo que escribe. Este ejercicio es personal y si está realizándolo junto a otras personas no debe compartir su lista. (Ej: miedo a enfrentar a mi jefe, miedo a tomar X decisión, miedo al fracaso, miedo al qué dirán, miedo a no encontrar trabajo, miedo a conversar con mis padres, miedo a emprender, etc, etc). No olvide que las emociones son verdaderos mensajes que nos trasmiten importante información de cómo proceder.

El miedo nos informa sobre posibles riesgos y peligros, y si bien no hay que dejarnos paralizar por él, debemos tenerlo cuenta y sacar el mejor partido de lo que nos intenta transmitir, esto es, integrarlo y utilizarlo a nuestro favor.

Guarde la lista, ya que la utilizaremos más adelante.

Paso 2: (20 minutos)

A continuación se describirán los elementos técnicos que deberá considerar para escribir la historia. Léalos con atención, serán una guía durante el ejercicio de escritura.

Importante: Como en toda técnica de creatividad, aquí el “todo vale” está permitido, esto es, usted es el autor/a, por lo tanto, use su imaginación y no se limite al momento de crear.

1. ¿Dónde sucede la historia?

Defina donde quisiera que transcurriera esta historia, puede ser un lugar real o uno imaginado por usted: un planeta desconocido, un hormiguero, la copa de un árbol, una playa, la ciudad, etc. También defina el momento del día, la estación del año, y cuanto quiera considerar y que le ayude a arrancar la historia situándolo en un contexto específico. No es lo mismo una historia que sucede en la Antártica al amanecer que otra que transcurre en el cráter del planeta Ximolion, el lugar entregará características particulares al relato y condicionará a los personajes.

Tips: Si le está resultando difícil imaginar tome cualquier revista que contenga imágenes, ábrala en una página al azar y lo primero que vea utilícelo para decidir un lugar.

2. Protagonista (¿Qué o quién es? ¿Cómo es?)

El protagonista es el personaje que vive la historia. No necesariamente es una persona, puede ser un objeto (zapato, corbata, maletín…) un animal (perro, garo, caballo, pez…) un insecto (hormiga, araña, escarabajo…) un árbol, flor, etc. Usted crea y da vida a su protagonista.

3. Objetivo (¿Qué quiere lograr, alcanzar el Protagonista?)

Un objetivo es aquello que el protagonista más desea alcanzar, su meta, su sueño. Este debe ser muy poderoso, casi vital, de manera que lo impulse a vencer los obstáculos que se interpondrán en su camino sin darse por vencido. Una vez que identifique el objetivo debe enfocarse en el qué y cómo hará el protagonista para conseguirlo. (Ej. Romeo ama a Julieta, su objetivo es vivir su amor junto a ella, por lo que hará lo imposible por lograrlo)

4. Obstáculo ¿Qué se opone a al objetivo del protagonista?

Una vez que el protagonista tiene un objetivo, comenzará su camino para lograrlo, pero se encontrará con un obstáculo. Este obstáculo será uno de los miedos de la lista que usted escribió al comienzo.

Escoja uno: este miedo se interpondrá entre el protagonista y su objetivo, generando un Conflicto. (Ej. Romeo ama a Julieta, su objetivo es vivir su amor junto a ella. Sin embargo se interpone el odio entre los Montesco y los Capuleto)

5. Conflicto

Una vez que se detone el Conflicto el protagonista se enfrentará a una encrucijada: por un lado tendrá un objetivo que desea con todas sus fuerzas alcanzar, pero se interpondrá uno de sus mayores obstáculos: el miedo. (Ej. Romeo ama a Julieta, su objetivo es vivir su amor junto a ella. Sin embargo se interpone el odio entre los Montesco y los Capuleto, lo que generará el conflicto de la obra y su trágico final)

6. Resolución (¿Cuál es el resultado de la historia?)

Al ser el autor de la historia, usted tiene el poder de transformar la experiencia de su personaje. ¿Cómo? Haciéndolo vencer el obstáculo y escribiendo un Final Feliz.

Compartir/Reflexionar ¿Cuál es el aprendizaje del protagonista y el del grupo?

Si esta técnica se realiza en grupo, el Dinamizador pedirá que una vez que terminen de escribir, cada autor lea la historia.

Finalmente se reflexionará en grupo sobre cómo aplicar la experiencia en una nueva situación. Aquí es cuando se recapitulan todos los aprendizajes obtenidos, existiendo por lo tanto un enriquecimiento personal pero también colectivo por haber experimentado este proceso creativo.

Resumen

  • Listar los miedos que siente en este periodo de su vida (personal, profesional).
  • Escribir una historia en 20 minutos siguiendo los siguientes pasos: Definir dónde, cuándo sucede la historia Escoger un protagonista (da lo mismo el género, edad, etc.)
  • Un objetivo que el protagonista quiere alcanzar y el obstáculo que generará el conflicto, para ello deberá seleccionar uno de los miedos de su Lista. Tiene que crear acciones verdaderas porque el cuento debe terminar con un final feliz. La historia debe ser escrita en Tercera persona singular
  • Reflexión

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