La Creatigerencia – Manuel Herrera

Autor: Manuel Herrera
Fecha de publicación en Neuronilla: 05/05/03

Es evidente que la gerencia empresarial debe cambiar a fin de sobrevivir, crecer, progresar y adaptarse a las nuevas demandas que el turbulento contexto le impone.

Técnicas gerenciales en cada época

Durante la era agrícola, las técnicas gerenciales se enfocaron al cumplimiento del trabajo cooperativo con la mayor efectividad posible, y acorde con los ciclos de las estaciones. Su mérito fue maximizar el trabajo en conjunto.

Durante la era industrial, las técnicas gerenciales se orientaron a la división del trabajo, la especialización, la estandarización, la expansión de escalas y la coordinación de esfuerzos de numerosos trabajadores, en búsqueda de la economía de escala óptima. Su mérito fue la gran escala.

Durante la era informática, las técnicas gerenciales se han abocado a ampliar los horizontes empresariales, ensanchando el círculo de consumidores, los dominios de la tecnología y los territorios de negocios, a través del manejo de información, en búsqueda de una economía óptima de alcances. Su mérito ha sido el logro de alcances por medio de la clarificación y delegación de responsabilidad y autoridad a los grupos.

Durante la era creativa -en ciernes- la gerencia operará construyendo una red flexible de especialistas que conozcan y ejerzan la creatividad y sus herramientas a fin de lograr satisfactores competentes para el consumidor. Las técnicas gerenciales se orientarán -a través de esta red- a inducir el efecto óptimo. Su mérito será la operatividad reticular. En la era de la creatividad, fenómeno que inicia con el Siglo XXI acorde a T. Murakami, del Departamento de Megatendencias del Nomura Research Institute de Japón, el poder de las empresas se medirá en términos de su habilidad para adaptarse creativamente a los cambios ambientales y hacer propuestas creativas a sus clientes.

Las empresas líderes serán aquellas con la superioridad para prever necesidades aún latentes, y crear propuestas que satisfagan plenamente a sus consumidores. La “Creatigerencia” o Gerencia para la Creación será el mecanismo idóneo para implantar el ambiente propicio a la creatividad organizacional de toda empresa, e implica a las siguientes esferas:

  • Estrategia: Referente a los temas y regulaciones del recurso humano gerencial.
  • Organización: Referente a la asignación del personal gerencial acorde con la división de funciones.
  • Recursos Humanos: Referente al sistema de reclutamiento, capacitación, etc. del personal.
  • Informática: Referente al sistema de información: (métodos, flujo, medios, entre otros).

Lo anterior, a fin de garantizar que los recursos gerenciales (humanos, financieros, informáticos, materiales) sean asignados en la empresa para la intensificación creativa en investigación y desarrollo (de productos, de sistemas y de negocios). Las esferas mencionadas son interdependientes y es menester inducirles un progreso dinámico, manteniendo el equilibrio entre éstas.

El cambiante sistema de valores de la organización

Toda organización de trabajo consta de una trinidad básica de componentes humanos para su funcionamiento: dirección, empleados y clientes. La importancia que se le ha dado a cada uno de éstos ha variado a lo largo de la historia. Así, en las empresas de intensidad industrial la prioridad más alta corresponde a la dirección; los empleados son simplemente trabajadores en su sentido físico, contratados por sus manos y pies.

En compañías de intensidad informática, la prioridad máxima la tiene el cliente (satisfacción de sus necesidades), seguido por lo empleados y la dirección. En sentido figurado los empleados se contratan por sus ojos y sus oídos.

Y finalmente, en las empresas de intensificación creativa, la prioridad la tendrán los empleados. Estos se contratarán por su cerebro, por su capacidad creadora para mantener el poder competente de la empresa.

Cambios en la planeación

En la era industrial el objetivo de negocios era la expansión cuantitativa, su planeación enfatizaba las metas cuantitativas de insumos, ventas y resultados. Y su efectividad dependía del mejoramiento de la curva de aprendizaje del personal. Las campañas de control de calidad resultaban altamente efectivas.

En contraste, el objetivo de negocios de la era informática es la expansión de los alcances. Por tanto, el énfasis de la planeación se centra en una mayor penetración en nuevos dominios. La gerencia de cartera de productos es un medio efectivo para lograr dicho fin.

En tanto que en la era creática, la gerencia tendrá que promover la construcción de un objetivo de negocios centrado en la visión de futuro, a materializarse en 5 o 10 años, coincidente con las aspiraciones creativo-profesionales de los empleados, y comprometida con la comunidad y el ambiente (hoy en día un error ecológico desprestigia y cobra altos precios a la empresa infractora). Por tanto, la planeación estratégica estará centrada en la visión de escenarios alternativos conducentes a futuros prometedores tanto para la organización y sus miembros como para la comunidad y el ecosistema del planeta.

Conclusión

Los cambios no siempre nos invitan amablemente a adaptarnos a los nuevos contextos que imponen los negocios; a veces, sacuden los paradigmas que estamos indispuestos a abandonar, hasta que nos percatamos de la incompetencia que ello provoca. Cambiar al paradigma de la Creatigerencia toma tiempo, esfuerzos y costos, pero es más fácil hacerlo siendo pioneros en el caso, que cuando la presión de los competidores nos ha golpeado, amenaza nuestra supervivencia y ya estamos desgastados para cualquier cambio. Por lo mismo, se debe actuar pero a la de ya.

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