La teoría de la creatividad como inversión de Sternberg y Lubart (1997) supone una metáfora de la creatividad basada en la inversión financiera. Esta teoría psicoeconómica considera que la creatividad es una decisión y explora qué papel juega la asunción de riesgo para la producción creativa.

El rol del riesgo en la creatividad

El rol del riesgo en la creatividad

La teoría de la inversión se basa en la noción de que las personas creativas deciden comprar a la baja y vender al alza en el mundo de las ideas. Comprar a la baja significa adoptar activamente ideas que son desconocidas o carecen de valor pero que, sin embargo, contienen un potencial de desarrollo. Vender al alza implica pasar a nue
vos proyectos cuando una idea o producto se ha valorado y produce una ganancia significativa.

En el ámbito de las ideas una persona que compra a la baja, metafóricamente, quiere generar y promover ideas que son nuevas e incluso extrañas o desfasadas. Al adoptar esta actitud, las personas creativas desafían a la masa (compran a la baja), y luego de haber persuadido a bastante gente, se mudan a la siguiente idea impopular (venden al alza). De esta forma, el papel de la asunción de riesgos cobra una importancia angular en su teoría.

Las personas creativas deciden comprar a la baja y vender al alza en el mundo de las ideas.

flechaComprar a la baja implica asumir riesgos.

flecha

No crea quien no asume riesgos.

Según los autores la nuestra es una cultura conformista que fomenta la adopción de una postura de aversión al riesgo.

Basan esta proposición en los estudios realizados por Daniel Kahneman y Amos Tversky (1982), quienes han hallado que la mayoría de las personas son aversas al riesgo cuando escogen entre ganancias potenciales, pero proclives al riesgo cuando escogen entre pérdidas potenciales. Por ejemplo, si alguien tiene la probabilidad del 100% de ganar 80 dólares (o sea la certidumbre) frente a la probabilidad del 85% de ganar 100 dólares, pero que implica la probabilidad de un 15% de no ganar nada en absoluto, probablemente escogerá la primera opción, la aversa al riesgo. En tanto si una persona tiene la probabilidad del 100% de perder 80 frente a la probabilidad del 85% de perder 100 dólares y el 15% de no perder nada, probablemente escogerá la segunda opción, la proclive al riesgo.

A partir de esto, los autores proponen que para la teoría de la inversión, debe darse la confluencia de seis recursos interrelacionados: habilidades intelectuales, conocimiento, estilos de pensamiento, personalidad, motivación y medioambiente.

Fuentes:

Autoría:

  • Autor del artículo: Pablo Pascale.
  • Tomado de: Blog C+I
  • Fecha de publicación en Neuronilla: 28 noviembre 2013

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